Yo siempre he sido la misma,
cambian las situaciones, el cuerpo
pero la mirada no cambia
ni el respirar, ni el aliento
ni la sonrisa, ni el habla.

Por dentro,
sigo siendo yo
quien se apasiona con el besar del viento
se enamora de susurros, de pensamientos.

Se de cuanto soy capaz,
se de mi debilidad, amar
posar mis ojos en una hermosa sonrisa
describirla en dos palabras
imaginarla, vivirla.

Que soy una enamoradiza
una vocecita traviesa
me dice "he aqui el amor de tu vida"
y me atrapa, encarcela...

La pricionera de si misma,
la dual, la terca
que salta uno y otro charco
a veces cazadora, otras preza.

Mi experiencia ignorante
la memoria que golpea
mi mente complice amante
el corazon, que ni ve, ni escucha
y permite que sienta.

Yo me escribo el destino
como quien sin querer, quisiera
caminando el mismo camino
con las rosas que se vuelven espinas,
con las mismas pruebas
que ya te probaste que repruebas
aunque no quieras.

Enamorada, del amor...
de vivirlo...
acostumbrada a vivir una y otra vez lo mismo.